A poco más de dos horas de Mendoza existe un pueblo chapado a la antigua con la típica estación de tren intacta, aguas termales, historia sanmartiniana y paisajes únicos. Un destino ideal para descansar y descubrir un rincón poco explorado de Cuyo.
A poco más de dos horas de Mendoza existe un pueblo chapado a la antigua con la típica estación de tren intacta, aguas termales, historia sanmartiniana y paisajes únicos. Un destino ideal para descansar y descubrir un rincón poco explorado de Cuyo.